domingo, 13 de agosto de 2017

La industria alimentaria



Un tema que me preocupa últimamente es el qué demonios comemos, sobre todo después de haber leído varios artículos y de conversar con mi novia que esta haciendo un curso de nutrición.

Yo personalmente ni soy el típico que se infla a hamburguesas, patatas fritas y coca cola a todas horas ni tampoco soy de esas personas que no pueden comer nada de carne, que todo lo comen a la plancha, sin sal, que nunca se comen una hamburguesa, ya no te hablo de una patata frita.




Yo si me tengo que comer una hamburguesa con patatas fritas, o dos, o una pizza, me lo como y tan rico que me sabe, de hecho me encantan. Ahora, un día entre semana sin ton ni son no me hago una pizza para cenar, ni me hago o me compro una hamburguesa. Coca cola si me apetece un día me la bebo o si tomo algo en un bar las pocas veces que acudo a ellos me la tomo, pero no la tomo a diario ni mucho menos porque sí porque de pequeño me enseñaron que no es bueno tomarse una coca cola a diario, ya no hablo de personas que se beben a diario 2, 3 o 4 Coca Colas o varios Red Bulls. Allá ellos los problemas que tendrán en el futuro.




El tema de fondo que quiero tratar es ¿qué estamos comiendo? Cuando vamos a hacer la compra hasta alimentos que en teoría son sanos nos están engañando, en unos casos porque de los que se anuncia tiene más bien poco y en otro caso porque directamente te meten pura mierda.
Hoy día estamos sumamente manipulados y engañados a todos los niveles, político, mediático, comunicativo. La industria de la alimentación es poderosa y nos engaña, y mucho.
Todo esta adulterado, todo esta lleno de mierda, a los niños desde bien pequeños ya les estamos metiendo mierda en el cuerpo con los potitos que se puede consumir en 2  o 3 años sin que se pongan malos, a saber que le echarán para que duren tanto tiempo.

Pienso que la raíz de todo el mal la tiene el sistema ultracapitalista salvaje en el que vivimos donde todo esta regulado pero luego todo esta sin regular por el poder de la industria.

A mi juicio lo que pasa es lo siguiente y puedo estar perfectamente equivocado porque desconozco por completo este campo. Un señor Pepe tiene una empresa que se dedica a hacer digamos galletas, o helados, o yogures. A Pepe que hasta hace un par de años le pagaban un precio más o menos digamos justo o razonable por sus productos con el que cuadraba sus cuentas, mantenía en plantilla a pongamos 30 trabajadores, con sus condiciones laborales, esporádicamente había que echar horas extras…Hasta que llega la crisis y la cosa entra en la espiral en la que estamos: la guerra de las grandes superficies, el Carrefour, el Mercadona, el Corte Inglés, por vender cada vez más y más barato, la moda low cost de la que ya hablé. Y si antes por una caja de helados el Carrefour le pagaba a Pepe 2 euros y el Carrefour te la vendía por 3, ahora le pagan 1.50 porque las deben vender a 2,45 porque el Mercadona que está al lado tiene la caja de helados a 2.60, todo esto por decir un número. Y Pepe se lleva las manos a la cabeza porque ya no le salen las cuentas por ningún lado. Entonces Pepe se ve en la necesidad de hacer un ajuste de plantilla y despide a 10 empleados.
Pere hete aquí que a los dos años las cosas están aun peor (llevaba Rajoy un año en el gobierno imaginaos) y entonces Carrefour le dice que las cosas están muy mal y que hay que reajustar de nuevo el precio. El lenguaje este de reajuste de precios, de plantilla, es mortal, propio de la inmensa mentira de la corrección política estúpida en la que vivimos.
Bueno, un día Pepe es citado para reunirse con su cliente. Pepe se reúne con el responsable de Carrefour (donde digo Carrefour quiero decir Corte Inglés, Lidel, Aldi, Mercadona etc…) y le dice que le pueden pagar la caja de helados a un euro con veinte céntimos, que si lo quiere es lo que hay y si no buscarán a otro proveedor. A Pepe no le queda otra más que tragar o cerrar la empresa, como no la va a cerrar pues de algo tiene que ganarse la vida no le queda otra más que aceptar. Aquí vamos viendo la brutalidad del sistema, lo inhumano del mismo. Si lo quieres es lo que hay.
Pepe llega el día siguiente a trabajar con una cara que le llega al suelo y se pone a echar cuentas en la oficina. Ha de despedir a 8 personas más y ni con esas salen las cuentas, entonces solo queda, además de echar a ocho más, recortar gastos y en ese recorte entra el que se hace necesario bajar la calidad del producto drásticamente además de recortar un 30% el sueldo a los trabajadores y quitarles la paga extra. Más aditivos, más elementos baratos y de lo caro muy poquito porque si no perdemos dinero, y un negocio no está para perder dinero eternamente. Esto que hablo se hace con la miel por ejemplo, donde prácticamente todo es azúcar y de miel lleva, ¿cuánto? ¿Un 8, un 10, un 15%? ¿Y lo llaman miel? MENTIRA. Yo ya he dejado de comprar miel en grandes superficies por el timo que es.
Se suma a lo que dicta el mercado, que para hacer un helado, una galleta o una miel que valga 2 euros en el centro comercial tienes que meterle toneladas de azúcar con no se cuantos aditivos o aceite de palma que es más barato, se le suma los recortes que las empresas se ven obligados a hacer para seguir manteniendo el precio.



Mi padre compra unas galletas concretamente en el Carrefour, marca Carrefour, llamadas digestivas. A mi me parecen horribles de aspecto y de sabor. Un día que me encargó comprarle un par de paquetes, esperando en la cola a ser atendido viendo el embalaje veo que pone que la galleta no tiene ningún elemento digestivo. O sea que lo de digestive es solo puro marketing, una ESTAFA. Ver para creer, podrían haberlas llamados galletas de Sacedón, o Galletas Pimki, pero casualmente las llamaron digestive. “Casualmente”.



Cereales ecológicos con mucho azúcar y poca fibra. Embutidos 100% de pollo con más patata que pollo. Yogures light con más azúcar que un bombón. Aceite de oliva que es en realidad aceite de girasol, avellana, maíz, aguacate,etc.. mezclado con aromatizantes y colorantes, vendido eso si a precio de oro. Leche adulterada con suero, caña de azúcar, melanina, o rebajada con mucha agua, leche vieja reciclada caducada en grandes cantidades. En el 2012 la OCU publicó un informe sobre la lamentable calidad de la leche que se vende en España. La caída de la calidad de la leche, la alarmante falta de control y la caída de la calidad de sus propiedades nutricionales. Fraude en los procesos de producción, leches repletas de añadidos que ni siquiera figuran en el etiquetado, leche en polvo regenerada como si fuese leche común. Y sigue.

La panga, un pescado atractivo, rico, blandito, sin espinas, pero con cero propiedades nutricionales y de dudosa procedencia.




El pescado. Un estudio de la CEU San Pablo demostró que el 32% del bonito del norte era falso. Fraude por sustitución por otros pescados de menor calidad. Y por supuesto todas las etiquetas falsificadas, o por decirlo más fino, incorrectamente etiquetadas. Te venden salmón ahumado de noruega y es palometa.
La merluza que compramos dice venir de América o de Europa cuando en el fondo viene de África.
Esta es la cruda realidad, de cómo antes ya estaba todo bastante adulterado y por ansia de ganar más y más dinero ya se recortaba en la calidad del producto, a la crisis donde muchas empresas han tenido que tirar la calidad del producto por el suelo tirando directamente de engaño al consumidor para seguir vendiendo sus productos a un precio irrisorio. Ahí tenéis el “todo a un euro”.




Aparte se ha impuesto un tipo de alimentación y de vida donde la gente tiene que llevarse un tapper al trabajo, gente que come en 5 minutos porque no hay tiempo que perder, gente que se alimenta de guarradas exclusivamente como comida precalentada o precocinada, productos totalmente sintéticos, una pasta que le echas agua y lo calientas al microondas, etc…
El resultado es el que vemos: obesidad, problemas cardiovasculares, diabetes, niños con colesterol, con obesidad, niños de 10 años con diabetes, hipertensos, infartos, cáncer, etc…Y eso por no hablar de cómo toda esa basura nos afecta al cerebro, que posiblemente sea lo menos vistoso pero lo más grave.

Todos conocemos de sobra el famoso experimento de dejar un hueso metido en coca cola y al cabo de unos días ver como se ha transformado o incluso casi desaparecido. No conozco nadie que lo haya hecho, pero todos los conocemos. Los que se atiborran a coca cola diariamente deberían saber que toda la mierda sintética que llevan estas bebidas van a los huesos lo cual imagino yo provocará problemas en los huesos en el futuro, en las articulaciones aparte del chute de azúcar que supone. Eso imagino equivale a obesidad y a otras cosas.






Otro timo, enorme timo, que se me viene ahora a la mente, es el del jamón serrano. Estas Navidades recuerdo en el Carrefour se vendía un jamón de la Alpujarra por 30 euros. Mi abuelo el pobre hombre, pues ya no sabe bien si 30 euros es caro o barato, lo vio y se presentó con el jamón en casa pensando: ya verás con que cara que se quedan cuando me presente con nada menos que un jamón. El jamón estaba malísimo, por 30 euros evidentemente que quieres. Me estuve informando un poco y tengo dos hipótesis: una que el cerdo haya sido criado Dios sabe donde, en Rumanía, Polonia, etc…en condiciones nada higiénicas y saludables y por no se que leches de basura de leyes si donde le han matado o donde le han curado si se les permite poner que viene de Salamanca o de donde sea, cuando el cerdo no tiene nada que ver con aquel lugar. La otra teoría es que el jamón llega escuchimizado a la factoría y allí le meten una inyección de hormonas para hincharle, asique imaginaos lo que nos estamos comiendo, una bomba de hormonas con sabor a jamón serrano, y encima malo. La tercera vía, al estilo sociata, es una mezcla de ambas. Terrorífico. Resultado: ¡oferta oferta oferta! Jamón de la Alpujarra por 30 euros la pieza. Y en casa del pobre que no entra un jamón desde el año 2008 que llegó la crisis vuelve a entrar un jamón, o más bien, algo con apariencia de jamón.




Crema de champiñones con un 1% de champiñones, y todo lo demás harina, almidón y y fécula de patata.


Nutella: todo azúcar y un poco de aceite de palma.



Crema de bogavante, anunciada con hinojo y cilantro, y en verdad lleva un 0.5% de bogavante. Se dice pronto. Todo lo demás: almidón, harina y grasa de palma. Imagínense la basura que se están comiendo. Eso sí, a todo se le añade la palabrajea "gourmet" y ya estamos a otro nivel.




Paté de atún natural. De atún lleva el 41%, el resto fécula de patata, aceite de girasol y leche en polvo. Eso sí anuncian bien grande que sin conservantes ni colorantes.



Leche desnatada con avena. Concretamente 0.1% de avena.




Leche de almendras. Agua con azúcar y un 4% de almendras.



Snack de pan con quinoa. Para ser más exactos con un 0.9% de harina de quinoa.



Bebida de alcachofa con manzana, pera, espinacas y limón.  Mucha manzana, algo de pera y uva, un 1% de limón y un 0.2% de alcachofa y espinacas. Ole.



Crema de cacao tipo Nutella para niños. Reza la etiqueta menos 50% de azúcar y menos 27% de grasas saturadas. Realmente 28% de azúcar y aceite de palma y un 6% de cacao y un 7% de avellana.




Mantequilla. 40% de aceite de girasol, 20% de aceite de oliva y el resto aceite de palma al canto.




Es deleznable y siniestro. Una mentira detrás de otra con dos fines: uno, que compres el producto frente a otros de la competencia, y dos, que les dejen a productores, centros comerciales e intermediarios el máximo beneficio. El resto, entre otras cosas tu salud, da igual.

Las leyes regulan únicamente que no te tomes la crema de bogavante con un 0.5% de bogavante y te tires tres días malo yendo al baño. Esas son las leyes. Leyes adaptadas a las empresas, por supuesto. Y si me tocas mucho las narices me marcho a otro sitio y dejo a no se cuantos trabajadores sin empleo. Habría que investigar o descubrir las relaciones entre los que hacen las leyes, las empresas y los organismos “independientes” que otorgan certificados de calidad. Corrupción.

Claro también es justo hacer la siguiente reflexión. Somos más ignorantes que nunca. Si, yo también. Y mientras que la cruda realidad la bebemos sorbito a sorbito y de mala gana, la mentira que nos gusta la bebemos a tragos con mucho gusto. ¿Qué quiero decir con esto? Quiero decir que nadie en su sano juicio que se pare medio segundo a pensar puede creer que te van a vender una crema de bogavante cojonuda, pura y sana por 1 euro cuando si tú haces en tu casa crema de bogavante con todos los ingredientes te va a costar bastante más dinero, en especial el bogavante. ¿O es igual la paella preparada que el arroz que te hacen en un buen restaurante que te cuesta 30,40 o 50 euros? La diferencia además del servicio el IVA a Montoro etc.. está en los productos que se usan. Pero somos más felices creyendo que por un euro y medio hemos comido algo muy sano, y encima barato oye. Pues ale, palmadita en la espalda chaval.



 Lo mismo pasa con los móviles y en general las nuevas tecnologías, con la política, y la gente se lo cree.

Nos engañan como quieren, incluso a profesionales del sector les engañan, gente que no son ajenos a las artimañas de venta, imagínense los pobres incautos como yo que somos el 95% de la población: un blanco sumamente fácil.
Y luego esto de la alimentación al final es como la ropa: da igual Zara que Pull & Bear o Stradivarius. Todo es del mismo. En la comida igual, hay 8 o 10 empresas que se reparten el pastel.

De sobra son conocidas algunas técnicas de ventas en los centros comerciales, como el desnivel que tienen los pasillos hacia los laterales para acercarte al producto, que para comprar el pan tengas que cruzarte todo el supermercado o que hay auténticas puñaladas entre los fabricantes porque el producto este en la balda a la altura de los ojos y las manos, y no abajo o arriba. Eso lo se hasta yo.




El mundo actual es una farsa, una mentira de principio a fin donde queremos creer lo que nos cuentan y queremos creer lo que nos interesa aunque en el fondo sepamos que es mentira. Queremos creer en los crece pelos, en los champús mágicos, en la carne que es la mejor que ha existido jamás y casualmente podemos comprarla en el supermercado de nuestra calle, en las cremas milagrosas rejuvenecedoras, en cremas adelagazantes sin hacer nada y sin salir de casa, en las pastas de dientes blanqueantes, en que productos que se hacen a nivel industrial se fabrican bajo recetas artesanas o caseras. Rendimos pleitesía, culto y adoración a todo menos a lo que deberíamos rendir nuestro más sincero culto o cuanto menos respeto.




Vivimos en un engaño, en una mentira. Gente que se gasta el dinero que no tiene en un PUTO móvil de 600, 700, 800 euros. Hablo de gente que gana 1000 euros trabajando por una ETT sin saber si la semana que viene va a tener trabajo.





Pero eso al fin y al cabo cada uno sabrá. Lo peor es que la industria alimentaria nos esta envenenando, creando sabores artificiales que adulteran el cerebro creando adicciones. La industria ha tomado el control de los alimentos y en su propio interés están desplazando la comida sana, saludable, por la mierda que comemos. ¿Quién nunca ha abierto una bolsa de patatas fritas y cuando vas por la mitad y vas a parar pensando, si me la como toda luego no tendré hambre a la hora de la cena, y de repente sientes un impulso descomunal de seguir comiendo patatas? Blanco y en botella.

Otro asunto no menor que astutamente ha inventado la industria alimentaria es la estafa de los alimentos light, ecológicos etc.. donde hay una legión de seguidores, ineptos en su, me atrevería a decir, 90%, que se creen la mentira que les han colado: que es un tipo de cliente exclusivo, selecto, exigente y que quiere comer sano sin importarle gastarse más dinero. Me dan hasta lástima. En su ego son incapaces de ver que es la última invención de la industria para sacarte más dinero.





Y mientras unos te destrozan la salud hay otra industria aun mucho peor que la alimentaria que viene a recoger los frutos caídos del árbol: la industria farmacéutica. Pero eso es otro cantar....



3 comentarios:

  1. Tanto en la miel ,como en la Coca (y otras bebidas gaseosas), el elemento endulzante-adulterante es Fructuosa de Maiz o un jarabe similar,siempre residual de otra produccion principal:alcoholes,aceites ,etc.. Hace años que el azucar no se usa por relacion de costos.
    Especificamente respecto a la miel,existe la triquiñuela comercial de anunciar el producto con un gran panal,o unas abejas,o flores ,o una combinacion de todas esas imagenes y en pequeño,muy pequeño,dice: Alimento enriquecido con miel. Puro Jarabe.
    Saludos cordiales,desde Argentina.

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  2. Llegue a su blog por la descripcion del Progre,que salvo pequeñas diferencias,es perfectamente comparable al tipo argentino.
    Creo que los productos ecologicos merecerian un articulo mas extenso de su pluma,sobre todo por el publico que los consume y promociona:todo el ,masivamente,progre y campeon de correccion politica.

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    1. Muchas gracias por su comentario amigo.
      El progre es un ser que habita en España, en Argentina y en cualquier parte del mundo por desgracia.
      No he escrito más al respecto porque mi conocimiento en el tema no llega a más. Creo lo que he dicho, que es un público que se cree especial, más listos que el resto y les están timando el 90% de las veces para sacarles más dinero de su bolsillo. Si por comprar algo "un poquito" mejor te suben el precio un 100%...ya me dirá usted.
      Lo del azúcar que dice no lo sabía pero no me sorprende en absoluto.

      Un saludo desde España para nuestros hermanos Argentinos.

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